Mousse de Chocolate

¿DÓNDE ESTÁ TUS "LADY BALLS"?

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Hago un montón de cosas extrañas. Una de ellas es hablar con los desconocidos, a pesar de lo que mi madre me avisa. 
En Canadá, he desarrollado el hábito de hablar con desconocidos en el autobús o el metro todos los días. He tratado de hacerlo simple e inocentemente. Por ejemplo, complementaba la ropa de una mujer o comentaba el artículo de periódico que alguien estába leyendo. Originalmente, era una manera de hacer mis desplazamientos de 90 minutos a la universidad interesante y menos solitario. 
Luego me traje este hábito conmigo a China como una forma de practicar mi mandarín y cuando me mudé a la pequeña ciudad de Salamanca, en España, hice lo mismo. De hecho, muchos de los habitantes de Salamanca iniciaban una conversación conmigo aun antes de que la idea cruzase mi mente. 
Sin embargo, desde que me mudé a Madrid, el habito de hablar con desconocidos ha no sido bien recibido por lo que lo he dejado.

Photo: Verne

Photo: Verne

El metro de Madrid está decorado con músicos de toda clase y condición. Aunque estoy cansada de los hermanos de Enrique Iglesias (llevan una máquina de karaoke, cantando y bailando Duele El Corazón), otros nunca dejan de impresionarme. Un martes por la noche, yendo de Arturo Soria a Velázquez, un anciano con ojos dulces y un acordeón, hizo exactamente eso. No tenía canciones originales, una voz angelical, pasos de baile elegante ni fue increíblemente hábil con su instrumento. En cambio, tocó cerca de unas 6 personas y miró a cada uno de ellos en el ojo. Mantuvo el contacto con los ojos. Y sonrió. 
Al principio, era espeluznante. 
Si alguien trató de evitar el contacto de los ojos, miró hacia abajo, o en su teléfono, él lentamente doblaba sus rodillas e inclinaba la cabeza y sonrió al captar la atención del viajero. 

Qué audaz! ¿Quién tiene los cojones para hacer eso? La mayoría de nosotros es demasiado tímida para siquiera hacer contacto visual con desconocidos y sonreír sin un acordeón!

En ese momento, me pregunté – he estado haciendo algo valiente últimamente? ¿Y día a día? 
Hice un pacto conmigo misma. Voy a ser valiente, audaz e intrépida más a menudo pero a pequeña escala. Hay algo intrínsecamente atractivo en las acciones confiadas y audaces – sobre todo en las pequeñas y sutiles. 

Desde que aquel día, he estado aprovechando cualquier oportunidad para estar orgullosa en mi vida cotidiana. Trato de hablar más con desconocidos en el metro (en una lengua extranjera, esto puede ser diez veces más intimidante!); el mes pasado me rapé el pelo; e intento ser más franca. Me río cada vez que hago algo embarazoso y trato de coger el teléfono más a menudo en lugar de esconderme detrás de la tecnología (también debo mencionar mi plan de datos es muy limitado). Admito cuando me equivoco y digo lo siento cuando está bien merecido. La lista puede seguir. 

Photo: Unknown

Photo: Unknown

Pero me temo que suena más fácil de lo que realmente es. Generalmente cuando se acerca una oportunidad de ser valiente, va así:

  1. Estoy totalmente aterrorizada. 
  2. De alguna manera, dejo de pensar en la tarea y darle tanta importancia. Just do it, como dice Nike. 
  3. Repito la próxima vez, pero tengo sólo con un 0,1 gramos menos de miedo.


Ahora, ¿es atrevido un aguacate en la mousse de chocolate? Tal vez un poco. Déjame explicártelo. Me he dado cuenta de que comer "alternativamente" no siempre es bien recibido/visto por nuestros compañeros. Nunca pensé que diría esto, pero el metro de Madrid me ha enseñado que la valentía no se detiene en mudarse a un país extranjero o cuando hacemos puenting. Si has eliminado el azúcar de tu dieta o te has convertido en vegano, estas pequeñas cosas requieren coraje para que estés seguro en ti mismo y compretido con tu decisión a pesar de los comentarios negativos de los demás.

¿Te gusta como he combinado un cuento tonto y “filosofía” para la comida? ¡A mí también! Todo puede estar relacionado con los alimentos. 

Así que aquí tienes una receta para ser valiente!

MOUSSE DE CHOCOLATE Y AVOCADO

Por Daniela Pimentel Furtado, Dulce y Natural

Tiempo Total: 30 minutos

Para: 2

Ingredientes

  • 1 cucharada cacao en polvo
  • 1 cucharadita vainilla
  • 2 aguacates maduros
  • 2 cuchardas leche de soja
  • 6 cucharadas miel, agave o sirope de agave

Instrucciones

    Pelar el aguacate y quitar el hueso, después utilizar el procesador para hacer un puré suave con los aguacates. Uno a uno, añadir los ingredientes que quedan al procesador. Refrigerar antes de servir.